fbpx
Journal

Enero/22: frustración, veganuary y el mar en invierno

Los últimos meses del 2021 fueron algo grises, densos y caóticos. Sentía que tenía muchísimo ruido en mi cabeza, tanto que dejé de escribir mis journals mensuales. No me veía capaz de ordenar mis ideas, mucho menos de escribirlas y de compartirlas por aquí.

El motivo principal es el cambio de rumbo que ha dado mi vida este último año.

En febrero de 2021, un burofax sin previo aviso me mandó directa a engrosar las listas del paro, a pelearme con el SEPE, a esperar con ansia el cobro mensual de mi subsidio por desempleo. Esta parada obligada llegó en un momento crítico: estando de baja por ansiedad tras vivir un episodio de violencia verbal en el trabajo.

Aquello me dio la pausa que (no sabía que) necesitaba. Tuve que desacelerar, que pisar el freno contra mi voluntad y quedarme en casa. De repente tuve tiempo para leer, para coser, para nadar, pasa pasear… y para pensar qué quería hacer. Y me planteé hacerme profesora de lengua.

Fue entonces cuando empezó toda la peripecia en la que ahora estoy metida: inscribirme en un máster, pagar las tasas universitarias, desplazarme todos los días en tren hasta mi antigua universidad, a 30 km de distancia, atender a clase, hacer los trabajos en grupo, prestar atención.

A pesar del sentimiento reconfortante que sentí en mi primer periodo de prácticas (Sí, Aina, ¡acertaste! ¡Esto es lo tuyo!, me decía, llorando de alegría por mis adentros), la experiencia universitaria ha sido frustrante y agotadora. La vuelta a las aulas tras las vacaciones de Navidad era uno de mis momentos más temidos, y cumplió todas mis expectativas.

Estoy deseando empezar mi segundo periodo de prácticas en marzo para recuperar un poco el entusiasmo y la motivación, para tener ganas de salir de la cama otra vez.


Agendando el optimismo

Mientras, intento «ser productiva» y no saltarme ninguna entrega o cita. No soy muy fan del concepto «ser productiva», pero tras casi un año sin trabajar necesito establecer ciertas rutinas y poner orden para no sentir que desperdicio mi tiempo.

Con este objetivo en mente para 2022, le pedí a mi hermana una de las agendas de Valtrus Atelier como regalo de Navidad. Es algo gracioso, porque en el colegio solía olvidar la agenda en casa a menudo y luego tenía que romperme la cabeza para recordar qué deberes tenía para el día siguiente (no, entonces no podías mandar un whats a tus compis for help). Cuando empecé a trabajar descubrí mi necesidad (sobrevenida) de apuntarlo todo: me hacía y rehacía listas interminables con todas las tareas del día, de la semana, del mes. Un vicio que abandoné cuando mi psicóloga me hizo ver que solo era un reflejo de mi autoexigencia y de mi falta de flexibilidad.


Veganuary cumplido

Con estos dos adjetivos que tan bien me han definido a lo largo de los últimos 10 años, me propuse participar en el Veganuary. Este reto llevaba tiempo rondándome por la cabeza: lo descubrí en 2016 en un viaje de fin de año en Londres (sí, parece que tengo una predilección por terminar el año rodeada de niebla), me lo planteé seriamente por primera vez en 2020 y finalmente me decidí en 2022.

Para quienes no sepan de qué estoy hablando, el Veganuary es un reto muy popular entre los británicos que consiste en comer vegano los 30 primeros días del año. Es una estrategia popular y sencilla para sumar adeptos a la causa del cruelty-free que funciona especialmente bien en enero, que es cuando la gente se fija nuevos objetivos y retos anuales.

Estoy pensando en escribir un post más completo sobre esta experiencia, ya que (a pesar de no haber terminado todavía) me ha hecho replantearme mi alimentación.

Lo que sí puedo decir, en relación con mi autoexigencia y mi falta de flexibilidad, es que des del primer momento decidí que no iba a imponerme este reto como algo estricto, inamovible. Quería disfrutar del Veganuary y no utilizarlo como excusa para enfadarme con el mundo cada cinco minutos o para sabotear planes, propios y ajenos. Y estoy feliz de admitir que, a pesar del miedo que me daba ser demasiado estricta conmigo misma, me he sorprendido siendo flexible y easy-going durante estos días.

Descubriendo locales vegan-friendly

Por suerte, en la mayoría de los sitios donde hemos ido este mes de enero he encontrado opciones veganas. Me hizo especial ilusión un restaurante en Salou, Sama Sama Veggie, donde cenamos con algunos compañeros de trabajo y amigos de J un fin de semana que pasamos en Port Aventura. La mayoría de los comensales éramos vegetarianos, lo cual no suele sucederme con frecuencia, y todos estuvimos de acuerdo en que ese restaurante era una pequeña joya.

En Barcelona, por ejemplo, es relativamente fácil encontrar cafeterías y restaurantes que ofrezcan alternativas. Es el caso de uno de mis sitios favoritos: Espai Joliu. Me encantó desayunar porridge fuera de casa, algo que nunca había hecho. Y era delicioso.

Aprendiendo nuevas recetas en casa

Uno de mis grandes descubrimientos durante este Veganuary ha sido Max La Manna. Su perfil de Instagram está lleno de recetas muy fáciles de hacer y realmente deliciosas. Todo lo que he cocinado este mes de enero siguiendo sus indicaciones ha sido un éxito rotundo. Es especial estas coles de Bruselas con cebolla encurtida, nueces y una salsa de tahini increíble. Es la receta definitiva para cocinar este vegetal de temporada que tanto me gusta.


Un domingo en el Maresme

Des de que volvimos de La Bisbal no habíamos salido de Barcelona. Aunque me gusta estar en casa y disfruto mucho de todas las opciones y posibilidades de la ciudad, reconozco que no me gusta pasar mucho tiempo sin salir de ella. A veces necesito esta desaceleración, darme cuenta del ruido constante en el que vivimos inmersos, incluso en mi pequeño y tranquilo barrio cerca de la montaña de Montjuic.

Así que convencí a J para pasar un día en el Maresme. La excusa era comer en El Mas Vell, un restaurante del Masnou que hace tiempo tenía en mi lista de pendientes. Está ubicado muy cerca de la playa, en una antigua casa que ha sido reformada y redecorada con algunos de mis muebles favoritos de Mobles114. Incluso tienen la mesa Gràcia, ¡la misma que tenemos nosotros en casa!

Antes de comer dimos una vuelta por el pueblo, fotografiamos todas las puertas de colores y descubrimos un pequeño café: Verde Aceituna. Por desgracia, los domingos no está abierto, así que solo pudimos inspeccionarlo a través de los cristales. Des de entonces que no dejo de pensar en el momento en que pueda escaparme para ir a tomar un café, leer un libro y hacer cuatro fotos de ese precioso local.

Con la barriga llena, después de zamparnos una pizza de Nutella de postre, nos acercamos a la playa. Me apetecía sentarme cerca del mar y leer en silencio. La verdad es que el viento de enero era frío y cortante, por lo que no estuvimos mucho rato. Pero me encantó poder jugar con la arena mientras leía «Aus migratòries«, de Marianne Fredriksson.

Esta salida me ayudó a desconectar, a tranquilizarme y a salir de mi frustración y negatividad, aunque solo fuera por algunas horas. Estar al aire libre, sentir el sol en la cara, ver la luz del atardecer, escuchar el silencio… parecen tópicos y moñerías, pero me hicieron muy bien en ese momento.


¿Y en febrero qué?

Pues en febrero será parecido a enero. Focalizaré mi energía en pensar que son los últimos días de clase, de tareas, de entregas, de obligaciones frustrantes e inútiles que me hacen vivir en una nube de negatividad perpetua. Aunque, para ser honesta, no tengo muchas esperanzas puestas en febrero, solo en el día 24 cuando, por fin, cogeremos un AVE y nos iremos a Madrid.

Y a la vuelta será marzo y entonces sí, entonces empezará lo bueno 💖

Aina,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver más

  • Responsable: Aina Sebastià Martínez.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a CDmon que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.